
Influjo de Luna
Anoche mirando a la Luna
Con sus destellos brillantes
Me sentí por momentos extasiada
Mis ojos clavados en el cielo…
Embelezada hipnótica, hechizada
¡Sentí el influjo de la Luna!
Una sensación de paz divina
Destellos que caían del cielo
Que traspasaba mi cuerpo
Sintiendo el bálsamo de amor
Que acariciaban el corazón y mi alma,
¡Yo estoy aquí amiga mía!
Oh Luna -dije emocionada-
Y una lágrima escapó de mis ojos
Lágrimas de alegría, paz, serenidad
Sintiendo el calor estremecedor
De los brillantes destellos de la Luna
Que envolvía a mi alma su luz…
Mi luna, fiel e incondicional amiga
Que cada noche te espero y me esperas
En mis horas de vigilia, tu siempre estás ahí
Compartiendo en secreto mis quimeras
Arrullándome el alma entera…
Embelezada hipnótica, hechizada

Por que me engañantes corazón
En mi interior sabia
Que todo era una mentira
Pero mis ojos tenían una venda
Que no me dejaba ver
Ver más allá de la verdad.
Estaba ciega de amor
Sorda de tus mentiras
Poseída de amor
Por que me engañaste corazón
Yo que tanto le amé
Que no quise ver, ni oír, ni sentir
Y ahora siento morirme
Y con mi alma destrozada
Y llena de cicatrices
Que aún duele hasta morir.

Aquí estoy…
De nuevo sentada en un rincón
Mirando sin ver nada
Solo mi mente va rápida
Lágrimas que inunda mi rostro
Aquí estoy…
Recordando tus palabras
Que me martillan el alma
Tu voz que me hizo tocar el cielo
Con un solo dedo….
Aquí estoy…
Leyendo tus poemas de amor
Que nunca fueron para mí
Pero yo así lo creí
Tú así me hiciste creerlo
Sigo aquí… en este rincón
Refugiándome de mi dolor
De mis pensamientos
De tus palabras
de mis lágrimas cristalinas.
Y seguiré aquí!!
Recogeré los añicos
Intentaré reconstruirme…
Y tomo cada trozo de mi alma
Y tomo cada trozo de mi corazón
De mis desilusiones, de mis penas
Y como un puzzle lo armaré
Y seguiré aquí!

Aquel día en la playa…
Aquella noche en la playa
Con la mágica luz de la luna
Nos miramos en silencio
Me tomaste mi rostro
Sentí como tus manos
Acariciaban mi cuerpo
Sin prisas desde arriba
Hacia abajo tus manos
Calor infinito, pasión
Lujuria deseos de sexo
Aquella noche en la playa
Sentí como mi cuerpo era tuyo
Tu cuerpo era mío
Fundido los dos en uno
Hasta llegar a la cúspide
Más grande de la pasión
Sin prisas me hiciste el amor
Sintiéndome una reina en la arena
Mojada con la espuma del mar
Mi cuerpo desnudo
Te pedía más y más.

Hola Amor. . .
Frente a este papel tomo mi pluma, y pensando en ti comienzo a escribir, pienso en tu voz tan anhelada, en tu mirada dulce y apasionada, en tu alegre risa, en el beso que me envías cada mañana a través de la distancia, en la rosa que regalas a mi alma, en cada momento que vivimos tras esta pantalla, y las palabras fluyen como el agua.
Aunque no estés aquí y no pueda verte, ni pueda tocarte, puedo decirte sin dudarlo…
¡¡ Estoy enamorada!!
Me enamore de esas pequeñas cosas que me regalas, de tu amor sincero que me entregaste sin recelo, de tus palabras de amor y aliento.
Te necesito tanto aquí, en el umbral de mis caricias, en el silencio de mis noches, ven y deja que tus manos tomen las mías y hagamos de nuestro amor una eterna primavera, uniendo nuestras almas sin reserva, unidos en un solo sentimiento.
Amado mío, no soy un ángel bajado del cielo, solo soy una mujer que te entrega su amor sincero y en este blanco papel te escribe lo que siento, y lo mucho que te quiero, eres mi dulce tormento.
Espero que encuentres esta carta, al lado tuyo, junto a tu cama, la deje hoy por la mañana, con un beso y mi dulce fragancia, en ella te dejo mi corazón, todo mi amor y completamente tuya, mi alma.