Poemas Reflexiones Pensamientos... Cristal

La vida es como un espejo...

Escrito por publicanary 04-09-2005 en General. Comentarios (10)
Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada...


Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera.

Al terminar de subir se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentró en el cuarto. Para su sorpresa, se dió cuenta que dentro de ese cuarto habían 1000 perritos mas observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos.

El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo.

Posteriormente sonrió y les ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo: ¡ Que lugar tan agradable! ¡Voy a venir más seguido a visitarlo!

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró entrando al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 del cuarto se sintió amenazado, ya que lo estaban viendo de una manera agresiva. Posteriormente empezó a gruñir; obviamente vio como los 1000 perritos le ladraron también a él.

Cuando este perrito salió del cuarto pensó: ¡Que lugar tan horrible es este! ¡Nunca mas volvería a entrar allí!

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía:

"La casa de los 1000 espejos"
No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones.

"Todos los rostros del mundo son espejos"... Decide cual rostro llevarás por dentro y ese será el que mostrarás.

La Soledad...

Escrito por publicanary 04-09-2005 en General. Comentarios (6)
El ser humano evita estar solo. Nace en el seno de una familia, se enamora y forma una nueva familia, crece, madura siempre tratando de estar al lado de alguien porque la melancolía y la tristeza acudirían a su encuentro si se hallase en soledad. Tiene miedo de no sentirse amado y protegido como si su propio cariño para sí no fuera suficiente para elevar su autoestima y la confianza en él mismo. El propio equilibrio interior empieza en saber estar en soledad con uno mismo, no solo leyendo un libro o escuchando música o viendo la televisión o realizando cualquier actividad, sino simplemente solos con nosotros, meditando, analizando nuestro interior, ese interior tan poco explorado por temor a lo que encontraremos. Esos momentos de relax, de paz y armonía nos sirven para abrir nuestra mente espiritual y conectar más fácilmente con nuestros deseos y emociones reales, sin disfraces. De este modo cuando nuestro yo interior trata de mandarnos mensajes de alerta, de avisos, nos sentiremos mucho más receptivos para escucharlos y así elegir mejor el camino a tomar. Un bebé de 8 meses teme al extraño que se acerca a contemplarlo, si su madre se aleja unos pocos metros ya teme que no regrese. Con más conocimiento un niño de 2-4 años se angustia al pensar que podrá perder a su familia, aquella familia compuesta por padre y madre que le protegen y le proporcionan bienestar. Se siente indefenso ante el mundo aún no desarrollada su incipiente personalidad con todos los rasgos que le caracterizarán. Cuando se convierten en adolescentes la mayoría de esos niños se rebelan contra ese sostén familiar aunque siguen buscando protección para no sentirse aislados. En ese período el grupo, los amigos son lo más importante y sin ellos emergerían los sentimientos depresivos en el adolescente. Crecemos, nos convertimos en unos verdaderos seres independientes porque ya somos adultos y eso supone poder pensar y decidir por nosotros mismos, seguimos manteniéndonos interrelacionados para protegernos de la temerosa soledad. Mientras tenemos hijos y nos dedicamos a ellos nos sentimos ocupados y la soledad sigue en la sombra pero muchas veces, más de las que lo desearíamos, la desgracia llama a nuestra puerta y nos aparta de nuestros seres queridos para dejarnos en la más completa soledad. Finalmente la vejez llega para abrirnos la puerta a dos desconocidos: la soledad y la muerte. Nos hemos pasado nuestra vida evitando ambas para al final del camino tener que enfrentarnos a ellas. Confiar en nuestro interior, vivir en armonía con nuestro yo, mantenernos tranquilos y relajados en soledad nos responderá muchos interrogantes sobre nuestra vida, sobre nuestros temores más profundos. La muerte quizás nunca llegue a entenderse pero se esperará sin miedo y eso permitirá que disfrutemos de nuestra vida con los cinco sentidos.

Ayer me pregunté...

Escrito por publicanary 04-09-2005 en General. Comentarios (5)
Ayer me pregunté que tanto he vivido... como es que olvide lo importante que es vivir. Y hoy me di cuenta de que no he vivido lo suficiente. Que no ha bastado todo lo que he vivido. para darme cuenta de todo lo que he sufrido. Que me he olvidado de todo aquello que en este momento es mi prioridad. Que aun no he sabido vivir. Que no se vivir. Que me he ocupado tanto por cosas sin importancia, como cuando me preocupe por nada, como cuando no supe valorar muchos momentos importantes en mi vida y que no he sabido atraparlos en mi memoria. Que recuerdo mas la ultima vez que lloré; que cuando reí, Y ahora solo se que en algún momento deje que mi vida se esfumara......... que estoy dejando poco a poco se vaya extinguiendo y sin yo saberlo. Me he vuelto tan insegura acaso (...) Ahora no se en donde estoy o que debo hacer, tengo tantas cosas y no son tan importantes vivo y no lo siento. Me he dado cuenta que me he perdido de sentir; por no sufrir que me he perdido de reír; por no llorar, sin darme cuenta de que al sonreír puedo ser feliz. No me he sabido valorar lo suficiente, como para darme cuenta de que puedo hacer mucho por los demás empezando por mi y tener la plena satisfacción de que soy un ser útil, que puedo si me lo propongo y si así lo quiero puedo hacer maravillas por mi. Tuve la oportunidad de agradecer a todos aquellos con los que he compartido momentos y no lo he hecho...... creo es el momento idóneo de hacerlo. Reflexionando .... y divagando.... no se a quien darles las gracias, por estar aqui...